Translate

viernes, 28 de octubre de 2016

Críticas a Harry Potter y el niño Maldito II

Críticas negativas a Harry Potter y el niño Maldito





Tiene trazos de varios fanfics





Sí. Por mucho que a mí como lectora me moleste decirlo… sí, J.K.Rowling y sus coautores de Harry Potter y el Niño Maldito han usado partes de fanfics. Por supuesto, yo me incluyo entre los fans que esperaban que la historia fuese original y que se explorase y crease más allá del mundo mágico que conocemos, un mundo amplio y de infinita imaginación.

Pero por lo que se ve, los autores no estaban por la labor de explotar mucho la imaginación y hay escenas y momentos en la obra que recuerdan a fanfics que los lectores de este tipo de escritos y sus propios escritores han imaginado como vía alternativa a la historia oficial de la Saga de Harry Potter.

Vamos con los ejemplos…

-          El uso encubierto de una posible homosexualidad entre Albus y Scorpius Malfoy.
-          El amor, en la obra de teatro, creciente, entre Rose y Scorpius.
-          Que Voldemort tuviese un/ una descendiente.
-          La posibilidad de viajar en el tiempo, a la segunda generación, y en el caso de la obra de teatro, llegó incluso los protagonistas a viajar a 1981, época de la primera generación.
-          Hermione como Ministra de Magia, aunque algunos piensen que no, pero se lee de todo en los fanfics.
-          Que Albus terminase en Slytherin.
-          Cameos e indirectas de fanfics entre las parejas de Hermione-Harry y de Hermione- Draco.
-          Una posible amistad entre Harry y Draco.
-          Y varios más según el tipo de fanfics que lean o que escriban.



  Que es de menor calidad que los libros


Sí que es cierto que es una obra de teatro, que no da para expandirse mucho y que después de todo hay que llevarlo a la práctica y para los actores sería muy largo y complicado que la historia fuese más completa.

Hasta ahí creo que todos coincidimos, pero el problema está cuando lees otro tipo de obras de teatro y te das cuenta de que la obra carece de la calidad que creo que Rowling tiene a la hora de escribir. No es una escritora con una complicada forma de escribir y escribe para que cualquier persona, de cualquier edad, pueda comprender sus escritos. Pero desde luego, la obra de teatro en cuanto a  complejidad, profundización del tema y diálogos deja poco que desear… no es que a mí personalmente no me haya gustado, porque me ha gustado, es fácil de leer y comprender, pero yo personalmente que he leído varias obras de teatro, creo que se podría haber profundizado más, haber hecho los personajes un poquito más elaborados y hasta cierto punto la trama. Lo que yo he visto en Harry Potter y el niño Maldito ha sido una obra de poca calidad, que intenta con la representación en vivo y el uso de efectos especiales paliar las deficiencias de un guion, que siendo quien es Rowling, podría estar más elaborado y con mejor calidad.


   Falta del otro hijo de los Granger Weasley, así como personajes como Tedd Lupin y otros personajes que podrían ser nombrados (Luna, etc)



Creo que hasta este punto, no he sido la única lectora que ha echado de menos algún personaje del Mundo de Harry Potter y se ha visto hasta cierto punto decepcionada de que no apareciesen y que tal vez podrían haber puesto un poquito más de complejidad y calidad a la obra.
Me explico, por ejemplo, está el caso de Hugo Weasley, hijo de Ron y Hermione, ni siquiera aparece en la primera escena del primer acto y durante toda la obra, da la sensación que Ron y Hermione tienen amnesia y que no se acuerdan siquiera que tienen un hijo más pequeño que Rose, así como que Albus esté más preocupado por hacer volver a Rose y no pensar que también perdería a otro primo, Hugo, y eso que es su primo y que supuestamente las familias se unen a menudo para comer, pero ni siquiera se ve al niño con sus padres en escena donde Harry recibe la carta donde se entera que Albus ha desaparecido, y están reunidos comiendo.
También se han echado de menos personajes como Luna, donde no se la nombra por ningún lado y bueno, a Neville se le sombra y de pasada porque es profesor de Herbología en Hogwarts. Y en el caso de Luna, también podría aplicarse el de George Weasley, que tampoco aparece, tampoco Ted Lupin y eso que fue ahijado de Harry y que se supone que el mago siempre veló por el chico y que supuestamente, Ted, debía estar en el andén en la primera escena y no se le ve por ningún lado.





  Personajes fuera de lugar y que no acaban de encajar (Snape chistoso, Dumbledore llorón, Ron bromista)





Y desde luego, muy fuera de lugar.
Rowling nos tenía acostumbrados a unos personajes, con sus caracteres, más o menos bien definidos y resulta que de pronto vemos en la obra de teatro cosas que no nos encajan en ciertos personajes.

Por ejemplo, en el caso de Snape. Entendemos que en el futuro alternativo los personajes pueden variar su forma de ser ante las circunstancias y que desde luego la situación de época oscura sólo le gusta a los malos y que los buenos sufren. Bien, pues aquí la cosa se vuelve irreal cuando vemos a Snape que confraterniza de una manera demasiado confiable con Ron y Hermione y para colmo, suelta su vena chistosa. Cualquiera que adore el personaje de Snape, creo que en el fondo sabe que Snape, si hubiese sobrevivido, no habría variado mucho su carácter y más sabiendo que todos los esfuerzos que pudo para intentar mantener a Harry a salvo no valieron para nada, puesto que el chico estaría muerto, así que, que sea un hombre con menos cargas, más relajado y ciertamente con un toque de humor no encaja en absoluto ni con el presente alternativo y oscuro, ni con las circunstancias de dicho presente.

En el caso de Ron, desde luego ya lo he explicado en el blog. Un personaje estereotipado que lo único que hace es ser un actor secundario y para el colmo, el alma de la fiesta y muy chistoso, demasiado. Han convertido el Ron de Rowling  y protagonista junto a Harry en la Saga de Harry Potter en un bufón, con pocas neuronas y bastante despreocupado, por no hablar en el presente alternativo y oscuro, donde al parecer también le faltan un buen puñado de neuronas, más que en el presente inalterado.

Y el caso más chocante, sin duda, es el de un Dumbledore llorón. Todos los seguidores de la Saga seguramente recordemos la escena donde Dumbledore y Snape discuten sobre el futuro de Harry, con la famosa frase de “Always”, bien, pues Dumbledore se gira en cierto momento para que Snape no vea que le afecta lo que tiene que hacer con Harry, es decir, el sacrificarlo como un cerdo para el matadero…, bien, en este caso, este ancianito intentaba no derrumbarse, y resulta que leo la obra de teatro y cuál es mi sorpresa que el cuadro de Dumbledore se pone a llorar con Harry. Cuando lo leí pensé que Dumbledore cuando decidió hacer su pintura, no estaba ya muy bien mentalmente el hombre, y no es por meterme con el personaje, pero conociendo a un Dumbledore vivo que mantenía las formas y no dejaba ver muchas partes de sí mismo, que se ponga a llorar en un cuadro, cuando sabemos que los cuadros sólo tienen la esencia del retratado y lo que desean los retratados que se mantenga de sí mismos en ese cuadro. Creo que Dumbledore, siendo el personaje como era en la Saga de libros de Harry Potter, tuviese la visión de sí mismo en ese cuadro como alguien que da consejos y que se implica, no un retrato que no aparece nunca y cuando lo hace  se pone a llorar.



  Uso del tiempo (tópico demasiado explotado y repetitivo) y con el mismo final que el comienzo… nada cambia por lo que el final es esperado, todos felices.




Desde los albores del tiempo, el tópico del viaje en el tiempo siempre ha sido un tema recurrente para escribir novelas, teatro, etc.

Y todo esto sería normal si no se hubiese convertido ya en un tópico, que a mi parecer, es un recurso ya demasiado usado y demasiado repetitivo, sobre todo en las novelas del siglo XX y XXI. Por eso, sabiendo la genialidad de ideas de Rowling, no me cuadra ni me cabe en la cabeza como ha podido usar un tópico tan usado y tan repetitivo, tan rallante que hasta le da poca calidad a la obra.

Y eso no es lo peor, porque si viajasen en el tiempo y bueno, cambiasen algo del presente, para bien o para mal, al menos tendría un poco más de profundidad la obra, pero no, toda la obra vemos viajes en el tiempo que al final todo se resume que se quedaron los personajes como estaban, felices y comiendo perdices y sin ninguna variación, solo las relaciones sociales entre los personajes y debido, además, no por el viaje en el tiempo en sí, sino por la consecución de toda la trama sin que los cambios en el tiempo varíen. Así que, al final, todo se resumen que los pobres chicos fueron unos ineptos al viajar en el tiempo, y que todo terminó normal, como si no lo hubiesen hecho nunca y no hubiese servido para nada… es decir, tanto Albus como Scorpius perdieron dos meses de sus vidas en hacer el tonto para terminar igual de como empezaron, al menos Scorpius ve que puede mejorar socialmente, pero en el caso de Albus, nada de nada, el chico se queda como estaba.

Así que lo único que se puede sacar en claro de los personajes es que mejoran sus relaciones unos con otros, nada más.



    Recurso de otro tópico repetitivo: una profecía.



Otro tópico repetitivo y recursivo cuando no hay nada mejor que escribir. Esa es la sensación que me dio en la obra.

Como todos recordamos, la profecía fue un recurso usado ya en Harry Potter y la Orden del Fénix, pero en ese caso, me da la sensación de que Rowling lo moldeó todo para que al final un recurso bastante usado, como el tiempo, resultase atrayente y comprensible para los lectores, cosa que al parecer no se ha conseguido en la obra de teatro. Y lo peor, es que esta profecía usada en la obra de teatro es sinceramente irrisoria, con un Diggory que se vuelve malo y que ha de ser humillado, con un viaje en el tiempo incluido y para colmo con la inclusión de Albus y Scorpius como protagonistas a pesar de que en la profecía no hay nombres ninguno y menos alguna pista al respecto… así que hemos de suponer que Delphi se lo sacó de la manga porque sí, tal vez porque Harry Potter está suscrito a profecías y le tocaba de nuevo a él, bueno especialmente a él no, a su hijo.



  Uso de Cedric Diggory como aliciente y desencadenante de toda la historia cuando fue una muerte menor (hubiese sido más impactante si hubiese tomado otros personajes más relevantes)





Cedric Diggory, recordemos, fue el chico que desafortunadamente murió en el Torneo de los Tres Magos a causa de la varita de Voldemort y de la mano de Colagusano cuando viajaron por traslador. Hasta ahí se reconoce la importancia del personaje. Alguien tenía que morir para que la escena fuese más dramática, peliaguda e impresionante.

Lo que no cuadra en todo este asunto, es desde luego que utilice a este personaje para Voldemort vuelva. Es decir, Cedric según la profecía entendida por Delphi, debía ser humillado para que no ganase el Torneo de los Tres Magos y de esa manera sobrevivir. Bien, parece que todo es hasta cierto punto lógico, pero lo que no es lógico que un chico leal, valiente, amable y que ayudó a Harry Potter con la segunda prueba ( escuchar los cánticos de sirenas del huevo de oro bajo el agua, recordemos) se convierta en un mortífago asesino y que además mate a Neville.

Creo que no soy la única que ve cosas ilógicas en todo esto…. Porque la primera pregunta que se me viene a la cabeza es… ¿Cómo demonios cambia tanto una persona por ser humillada y no ganar una competición? Y la segunda es la que me tiene la mente en vilo… ¿Por qué se le ocurrió matar a Neville? ¿Acaso no había más personajes más importantes a los que matar y mató al pobre chico?

Entiendo en todo esto que el escritor es en cierto sentido como Dios y que puede manejar a sus personajes para conseguir hacer realidad sus ideas y la trama, pero de ahí a que sus movimientos sean lógicos, hay un paso… No sé si Neville murió a causa de un error, o era premeditado, o porque estaba en el lugar menos indicado, no lo sé, pero casualmente fue a Neville, el pobre chico que tenía que matar a la serpiente y el último horrocrux antes de que Harry “muriese” frente a Voldemort y se destruyese la última porción del alma del mago oscuro. Demasiada casualidad y además en manos de un chico que era buena persona y que luego se convirtió en malvado por una simple humillación…

Que yo sepa Harry Potter fue humillado varias veces en la Saga y no cambió su forma de ser. Incluso Draco fue convertido en hurón y luego ha resultado ser no tan mala persona… ahí lo dejo todo.



  Facilidad para que unos niños se colasen, con apenas 14 años, en el Ministerio de Magia para robar el giratiempos, cosa que no fueron capaces casi el trío a los 17 años y más experiencia en magia supuestamente.



Desde luego en la obra de teatro ha quedado patente que a pesar de vivir una época oscura, el Ministerio de Magia no ha mejorado su seguridad.

En el mundo normal y real, que no quiere decir que sea como el imaginario de Rowling, cuando hay una situación problemática, se intenta mejorar la seguridad, pasen los años que pasen. Así como que parece mentira que Harry y sus amigos entrasen en su quinto año al Ministerio y les costase hasta cierto punto, y por supuesto, cuando el trio entró en el último libro, Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, y las medidas de seguridad que había.

Pero al contrario de las dificultades que tuvieron los chicos para entrar en la Saga de libros, parece que en la obra de teatro les ha bastado una poción Multijugos y suerte para entrar, y pasearse como perro por su casa, por no decir la facilidad que tuvieron para encontrar el piso donde estaba el despacho de Hermione, Ministra y entrar así como así, cuando debería ser el despacho más vigilado de todo el Ministerio, aunque solo sea por velar por la integridad física de la Ministra.

Así que es un poco ilógico que unos niños de 14 años, acompañados por una chica de veintitantos años, hayan podido entrar tranquilamente, con una poción Multijugos casualmente muy rápida de elaborar, hayan andado por los pasillos con suma tranquilidad, llegado por adivinación al despacho de la Ministra cuando nunca habían entrado, que sepamos, entrar por las puertas de su despacho con muchísima tranquilidad y facilidad, sin que hubiese ningún tipo de medida de seguridad siendo como es Ministra de Magia, robar un Giratiempo tras pasar unos débiles acertijos y una maraña de libros que engullen y atacan e irse como si nada de allí y ya con sus cuerpos físicos reales, es decir, como una chica de veintitantos años y dos niños de 14 y no ser descubiertos.


Así que queda claro que los magos o son muy confiados, no aprenden de su pasado o les importa un pepino entre quien entre en el Ministerio. O tal vez en la obra de teatro querían hacer las escenas fáciles, sin mucha profundidad y lógica, quien sabe.